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2008-02-23

000100-El Hombre en los Abismos de las Oscuridades




El ciego impulso embistiendo contra el mayor de los obstáculos... herir al abismo sólo lo acrecienta. La energía destructora enviada contra el vacío se vuelve contra sí misma. No es tiempo ni lugar para una conducta agresiva.
El Caminante Hombre, impulsivo y lleno de energía, se halla rodeado por las fuerzas de la oscuridad del Cielo y la Tierra; siendo la esencia del Abismo-Oscuridad lo femenino.
La energía masculina que se halla tan completamente rodeada por lo femenino, debe retirarse, apaciguándose. Ésa es su conducta natural.
Rodeado por la nada, sin amigos ni enemigos, ni caminos ni límites, el guerrero sólo puede embestir contra sí mismo

Claves: nada que hacer afuera. Contener los actos impulsivos redirigiendo la energía en forma creativa, comenzando por uno mismo.

000110-El Hombre en los Abismos de las Penumbras




Trata de perseguir un espejismo en medio de los más grandes abismos. Cuando la mente está confusa, la propia energía desatada hace la situación mucho más peligrosa, y en este caso, su protección son las paredes de su propia prisión.
A veces, aquello que nos saca la libertad de actuar también nos protege de las consecuencias de nuestros actos impremeditados. Esto es tanto más cierto cuando no estamos en contacto con la realidad, pero entonces no valoramos esto y podemos rebelarnos contra nuestra situación.
El Caminante cree que ve el camino, y sus ansias hacen que se estrelle contra las paredes de los Abismos una y otra vez. Si la cualidad de la Tierra no invade su corazón, pronto se agotará contra un enemigo invencible en estas circunstancias.

Claves: El entusiasmo sin claridad es un peligroso enemigo porque no lo parece. En estos casos, aquello que imposibilita la propia acción es un amigo, aunque tampoco lo parece.

000101- El Hombre en los Abismos del Destello
















La explosión interior ocurre en sintonía con una explosión exterior en medio de los Abismos. Cuando un individuo refleja la fuerza del Cielo puede producir transformaciones sobre la Tierra, pero estos cambios serán superficiales si no se profundizan o se recrean. Aquí tenemos al Caminante armónico con los tiempos del Cielo, pero en las difíciles circunstancias que se relacionan con los Abismos, cuya característica principal es la imposibilidad de actuar. Es como si un huracán se desatara dentro de una caja cerrada. Si dura poco, los obstáculos (las paredes del abismo) persistirán. Pero una sucesión de destellos hace la luz, y hallar el camino sí es el fin de los Abismos.
Si bien el curso de acción y la intensidad son correctos, lo que aquí se aconseja es la persistencia, el control del gasto de energías y la profundización de los cambios.

Claves: Ganar una batalla no es ganar la guerra. Uno debe recrear las victorias hasta asentar su situación. Todos los logros son, en último análisis, efímeros.

000111-El Hombre en los Abismos de la Luz
















Ha visto el camino, y posee una fuerte decisión interior; si bien los obstáculos aún persistirán en lo exterior, han comenzado a desvanecerse en lo interior. Este hexagrama nos relata cómo el Caminante ha comenzado por fin a vencer a los Abismos llevando primero la luz dentro de sus propios abismos interiores. Ahora que ha visto profundamente dentro de sí, su visión del mundo también se aclara. Cuando uno no puede derramar el exceso de energía, ella puede transmutarse en luz. El Caminante Hombre, impulsivo por naturaleza pero imposibilitado de actuar, finalmente ha seguido el camino dentro de sí, y allí encuentra la luz y cambia su corazón, lo que finalmente lo liberará de los Abismos exteriores.


Claves: transformación, vigilancia de uno mismo, sujeción, mirar más allá

100100-El Hombre en las Aguas de la Oscuridad


Este hexagrama nos habla de un estado de cosas peligroso : vemos al Caminante cegado pero presa de un gran impulso interior, en medio de las inquietas aguas.
Al grave problema que ya es de por sí el no poder ver el rumbo en una situación inestable, se añade el propio de no poder contener la tormenta interior.
¿ Que hacer en semejante caso ?
Los actos nacidos de la ignorancia siempre originan otros de igual naturaleza y atraen al dolor más tarde o temprano. Lo impulsivo no es bueno en medio de la oscuridad ni tampoco en circunstancias muy cambiantes; ¿qué decir cuando la oscuridad se presenta junto a la inestabilidad ? Esta combinación requiere de una gran plasticidad y adaptación continua.

Claves: Los obstáculos más difíciles son aquellos que no pueden verse; una acción impulsiva es muy peligrosa en estas circunstancias, es como un ciego corriendo sobre piedras resbalosas.


100110- El Hombre en las Aguas de las Penumbras




El Caminante Hombre está rodeado por la energía del caos. Podemos imaginar esto como un impetuoso navegante en turbulentas aguas y cerrada niebla.
El caos es una energía que busca extender su cualidad a todo lo que le rodea. Aquí vemos caos celeste y terrestre tratando de arrastrar al Caminante que persiste vigorosamente en seguir su camino.
El Hombre representa el ordenamiento rígido, tanto en lo interior como en lo exterior. Esto es algo que puede ser muy favorable en ciertas circunstancias, pero muy desfavorable en otras, y éste es uno de esos casos.
La disciplina interior del Caminante debe mantenerse, pues será puesta a prueba más que nunca, pero su conducta exterior no debe reflejar esta rectitud interior; mas bien, debe ser extremadamente fluida y adaptable.

Claves: La conducta muy rígida no es apropiada para enfrentar lo cambiante. Se debe ser firme y a la vez adaptable, como cuando se cruza un torrente impredecible.

100101- El Hombre en las Aguas del Destello




Vemos al Caminante Hombre cruzando las aguas con su mente y corazón dirigidos hacia su meta, el Cielo lo ayuda, pero sus pies no están firmes.
Si bien el orden y la disciplina son cosas importantes a fin de lograr propósitos, también puede ser muy limitadora. Un camino no es sólo algo para ser caminado, sino también para ser visto, sentido, vivido.
Las Aguas, con su naturaleza inestable y siempre cambiante, nos enseñan que la plasticidad es tan importante como la disciplina. Aquí vemos a alguien muy focalizado siguiendo el rumbo de los fuertes vientos. Haría bien en recordar que aunque aparentemente todo marche perfecto, este estado de cosas puede cambiar de un momento a otro y uno debe estar preparado para tal evento. Las Aguas (las circunstancias) no son estables en absoluto, y nadie puede pretender un cabalgar ideal sobre un caballo indómito. Los buenos jinetes saben de la mezcla justa de mano firme y blanda que finalmente convierten a los caballos en amigos.

Claves: Cuando las circunstancias son difíciles de aprehender, es más importante que nunca mantenerse firmes mientras se esperan las señales del tiempo justo para actuar.

100111-El Hombre en las Aguas de la Luz




El Caminante Hombre sabe donde ir en medio de una situación cambiante y engañosa; sin embargo, todavía puede ser traicionado por sus emociones o su impulsividad, si éstos predominan sobre su clara visión.
Cuando uno está plenamente consciente de las circunstancias, debe dar los pasos acorde a ellas. La intensidad del sentimiento y la impulsividad que caracterizan al Caminante Hombre pueden o no dar un buen resultado; es una jugada arriesgada. Sin embargo, la acción acorde al real estado de cosas tiene mucho mejor pronóstico.
Una conducta muy rígida no es apropiada para una situación como la de las Aguas, siempre cambiante y que requiere de reflejos rápidos. Por otra parte, nada puede oponerse a la intensidad del corazón del Caminante Hombre si sus actos son guiados por la serena visión de las cosas.

Claves: Una clara visión con corazón decidido cruza las aguas; como una águila pescadora, conseguirá lo que quiere. Pero los sentimientos no deben regir a los ojos.

2008-02-22

010100-El Hombre en los Vientos de la Oscuridad



El impulso tan propio del Hombre, llevado a su extremo, es pretender cambiar los designios del Cielo. En este hexagrama lo vemos, ignorante de sus limitaciones, acometiendo a los Espíritus de la Noche, apoyado en circunstancias momentáneamente favorables y en su abundante energía.
Este hexagrama nos muestra lo que sucede cuando el elemento masculino (dominante, intenso, impulsivo) prepondera en la Tierra y el Caminante; la intensidad de esta combinación puede hacer creer a éste que puede conquistar incluso los ciclos celestiales, y se lanza en medio de la noche con la valentía de los que creen ver.
¿Qué se puede esperar de un cuadro como éste?


Claves: hay límites, y el tiempo justo es uno de ellos. No es suficiente que uno esté en la plenitud de sus fuerzas y que las condiciones exteriores sean totalmente favorables; los ciclos del cielo son aún más importantes.


010110-El Hombre en los Vientos de las Penumbras




Acomete contra los fantasmas con toda convicción y valentía; es un acto temerario.
Vemos al Guerrero emprender un rumbo con gran decisión, pero su destino puede ser tanto un espejismo como el camino verdadero, ya que no se ha apoyado en una previa visión firme de las cosas. Cuando esto sucede, igualmente el éxito no debe ser descartado, ya que muchas veces los actos intrépidos, basados en una decisión irreflexiva pero inmediata, pueden lograr su objetivo. Sin embargo, no es lo que se aconseja.
Mejor haría el Caminante en acumular toda la energía en la que está inmerso mientras abre los ojos esperando la huida de los fantasmas al amanecer.

Claves: Una acción intrépida, jugada a su propia suerte. Aunque muchas cosas se han logrado fortuitamente actuando así, no es lo aconsejable.

010101-El Hombre en los Vientos del Destello




Este es uno de los 4 hexagramas "puros" del I Ching de los Caminantes: vemos aquí al elemento masculino preponderar en la Tierra, el Caminante y el Cielo.
Es una configuración de extremo poder desatado, y nos habla de la naturaleza de lo explosivo.
El Caminante Hombre, cruzando los lugares del Viento, ve al Destello que le revela su destino. ¿Qué podrá impedir que ahora alcance su objetivo?
Conociendo su rumbo, en la plenitud de sus energías, podrá incluso usar el poder de la Tierra del Viento (las circunstancias extremas) para sus propios fines.
Pero haría bien en saber que, si bien la energía bajo su forma explosiva parece omnipotente, no es permanente.
Inevitablemente, a todo gran despliegue de energía sigue un período de agotamiento, recogimiento y recomposición. Esta es la diferencia entre la energía de los Guerreros y la de los Sabios, que es estable e intensa como la luz del Sol.
El Caminante Hombre debe ser consciente de que su explosión es efímera en relación a los tiempos cósmicos, debe aprovechar al máximo esta configuración de máxima energía para adelantar en su camino y luego estar preparado para la fase siguiente.

Claves: Tiempos de máxima intensidad; uno debe estar a la altura de las circunstancias. Una explosión no es para siempre, pero durante la plenitud de las energías es cuando uno debe apuntar a lo imposible. Es el momento de jugar el todo por el todo.

010111-El Hombre en los Vientos de la Luz




La claridad asiste al Caminante Hombre en la urgente situación, y así evita una conducta inapropiada.
El Hombre se siente a gusto en las intempestivas regiones del Viento, ya que comparten la misma naturaleza intensa y explosiva, pero sin la visión clara - que también es afecto - la energía desatada es siempre destructiva.
Aquí vemos al Hombre disciplinando su impulso y sus medios por medio de la propia percepción y reflexión. Si así no lo hiciera, estaría destinado al desastre, sin ninguna duda.
Las fuertes emociones que rigen el corazón del Caminante Hombre pueden oponerse al buen juicio surgido de la serena visión de las cosas, y cuando las circunstancias que rodean al individuo también lo incitan hacia los actos irreflexivos, el peligro es aún mayor.
La situación es tanto más peligrosa cuanto más energías hay comprometidas.
Por eso, la adquisición de mayor poder debe ir acompañada por una mayor claridad interior, de otra manera, se estará acumulando veneno.

Claves: El poder debe usarse con gran inteligencia y afecto. Caso contrario, se vuelve destructivo.

110100-El Hombre en las Inmensidades de la Oscuridad


Actúa a ciegas pero lo favorable de su situación lo resguarda del error; a veces somos protegidos de nuestros propios actos irreflexivos porque nos protege nuestro entorno.
Aún estando en la más favorable de las situaciones, es propio del espíritu intrépido del Hombre ir por más; su esencia es el movimiento y el riesgo.
Aquí vemos al Caminante arremetiendo a destiempo, pero debido a que se encuentra en la mejor de las geografías, ese arrebato no trae consecuencias.
Debería saber esperar, quizás así podría ver que una acción de parte suya no es necesaria.

Claves: Actuar innecesariamente y fuera del tiempo justo es tan erróneo como no actuar cuando es debido, y puede implicar la pérdida de oportunidades.

110110-El Hombre en las Inmensidades de las Penumbras


Sin necesidad real, el Caminante persigue quimeras y utopías.
Está rodeado por todo lo que necesita, pero no se da cuenta, y se fija metas de espejismo.
Igualmente el éxito no debe ser descartado, ya que muchas veces los actos basados en sueños pero realizados con intrepidez, pueden lograr objetivos sorprendentes.

Claves: Se requiere una cuidadosa discriminación entre lo imprescindible y lo banal. Valorar adecuadamente la posición que uno ocupa puede evitar conductas innecesariamente riesgosas.

110101-El Hombre en las Inmensidades del Destello




Este hexagrama nos habla de la última batalla del Hombre, quien es también el Guerrero, por dominar la Tierra; ya que el Cielo se halla en armonía con él, podrá lograr algunas victorias, pero éstas no serán permanentes, porque está tratando de conquistar lo inconquistable, la Tierra más poderosa de todas: las Inmensidades.
Apoyado en su explosiva energía, usa los recursos de los tiempos favorables y extiende su poder sobre una región aparentemente mansa, que sin embargo, es demasiado extensa para él, y su intento sólo logrará agotarlo, finalmente.
Esto él lo puede saber, pero aún así nada cambiaría: es su naturaleza seguir su impulso.


Claves: aunque uno se sienta en la plenitud no debe intentar ir más allá de sus posibilidades. Abarcar más de lo que se puede sólo conduce al propio agotamiento.


From I Ching de los Caminantes

110111-El Hombre en las Inmensidades de la Luz


Aquí vemos a la última transformación del Hombre Guerrero.

El Caminante Hombre se halla inmerso en la paz y la claridad de las Inmensidades; en esa tierra no hay lugar para su impulsividad y búqueda de poder.
En tiempos de armonía los guerreros pierden su razón de ser, y comienzan a ocuparse de las batallas interiores en vez de las exteriores; tal la naturaleza de la transformación del Hombre.

Claves: Cuando los caminos exteriores han concluido, comienza el peregrinaje interior. Cuando se encuentran la tierra fértil y la primavera, las flores son inevitables.